¡Lo que resistes, persiste!
29 enero, 2018
Tres claves para lograr un curso 2018-2019 exitoso y sobre todo feliz!!!
19 agosto, 2018
Es un hecho que a nadie nos gusta sentir lo que comúnmente llamamos: “emociones negativas”, sin embargo es importante reflexionar sobre el hecho de que si las experimentamos es porque tienen un sentido importante de existir en nuestras vidas.


Para empezar, debemos aclarar que no existen emociones “negativas” ya que todas las emociones nos sirven, son útiles y nos transmiten un importante mensaje sobre nosotros mismos. Les llamamos “negativas” porque es desagradable sentirlas, pero precisamente en esta sensación radica su valor.

Una emoción “negativa” o más bien desagradable nos alerta sobre algo en nuestra vida que no nos gusta, que nos amenaza de cierta forma y/o nos impide alcanzar nuestras metas e ideales y lo más importante, nos obliga a movernos y salir de una zona de comfort que de otra manera nos mantendría en una situación que no sería la más conveniente para nosotros mismos.

Me gusta comparar las emociones desagradables con el dolor físico, por ejemplo: un dolor de estómago; a nadie nos gusta este dolor, pero es precisamente este dolor el que nos transmite la necesidad de cuidar nuestro estómago, ya sea por medio de una dieta blanda, evitando ciertos alimentos contraproducentes o asistiendo al médico con el fin de atender la molestia que nos aqueja. El dolor no es agradable, pero nos ayuda a curarnos y a ver por nosotros mismos.

Las emociones negativas poseen la misma labor pero a un nivel emocional, nos alertan sobre nuestras necesidades y deseos más profundos y nos llevan a buscar la satisfacción de estas necesidades para el logro de un bienestar personal.

Siempre atrás de una emoción desagradable existe una necesidad. Aprender a reconocer nuestras emociones en nuestro cuerpo, nombrarlas adecuadamente y descubrir el mensaje que nos quieren compartir sobre nosotros mismos, sobre aquello que necesitamos, nos ayuda a conocernos mejor y a canalizar adecuadamente todos nuestros conflictos con nosotros mismos y los demás.

La próxima vez que percibas una emoción desagradable, no la evadas o reprimas, invítala a tu vida, pregúntale que te está queriendo transmitir y actúa en consecuencia, descubrirás el poder las emociones para lograr mayor armonía en tu vida!!! Cuida de ti!!!